Hemos
llegado al borde del abismo, tras el último bombardeo por parte del destructor
estadounidense USS Porter, a región de Siria y que gracias a esto Rusia rompiera
relaciones con Washington y el
simpatizante del régimen de Bashar Háfez al-Ásad, el dictador Kim Jong-un
soltara advertencias sobre su poder militar, estamos seguros de que se avecinan
cambios duros para nuestro globalizado mundo.
Ahora
somos testigos atónitos de una degradación de la política internacional,
estamos viendo a la última resistencia de la globalización ponerse de pie y
luchar por los derechos y privilegios de los que un país de primer mundo puede
gozar, ante el lema de hacer grande a “América” de nuevo, y Europa no quiere
terroristas, estamos ante una emergente ultraderecha movida por el mismo
populismo de siempre.
Malos
augurios se vienen al Perú si pierde a sus socios comerciales más China y
Estados unidos, cosa que podría darse si
la situación con Corea del Norte se agrava y China decide respaldar el régimen
comunista de Kim Jong-un, recemos que
tras la declaraciones del embajador Norcoreano advirtiendo a la primera
potencia mundial que podría lanzar un ataque al territorio estadounidense,
ahora poniéndonos en perspectiva, tenemos una ola de xenofobia en Europa (a
excepción de algunos países nórdicos que han sucumbido al globalismo bajo el
lema “enriquecimiento cultural”), a un populista de derecha siendo la cabeza
del país más poderoso del mundo, un loco armado nuclearmente, una fuerte
guerra en Medio oriente, una primavera árabe que salió terriblemente mal, y a
un creciente terrorismo en el mundo occidental, y para colmo a un gobierno
venezolano viviendo una crisis humanitaria en nuestro continente,
Veremos
mercados aceptando el proteccionismo y a países con políticas económicas
abusivas, pese a ello y al reciente desastre ocurrido aquí, puedo afirmar que
el buen gobierno está haciendo lo posible para mantener el camino del
desarrollo. Pese a esto y que la región está experimentando en general una
recesión económica que está ralentizando el crecimiento económico, estamos en
una situación relativamente segura ante algunos conflictos, que dios ampare, no
deriven a una guerra de carácter mundial, de la que nadie por más aislacionista
que fuera estaría exento de daños. Aun así veremos si las decisiones del pueblo
francés alteran en algo el algo al emergente orden mundial con Le Pen.
Gálvez
Cortez Gonzalo
El tema es interesante; pero, no pertinente para esta actividad. Te recomendé enlazar el tema con las circunstancias vividas aquí.
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